Tu ruta segura

El cimiento de tu plan financiero

Escrito por Paco Aldave | May 7, 2026 6:09:58 PM

Hay tres peligros en el horizonte financiero de cualquier persona que construye un patrimonio. El primero es fallecer sin haber dejado instrucciones claras sobre qué pasa con lo que acumuló. El segundo es llegar al retiro con el dinero necesario y gastarlo antes de tiempo. El tercero es no llegar con dinero suficiente.

Los tres tienen algo en común: ninguno se anuncia con anticipación, y los tres se pueden prevenir con decisiones que hoy cuestan poco.

Hoy hablamos del primero.

Roberto tenía 54 años cuando murió de un infarto. Tenía casa propia, un ahorro acumulado y una familia que dependía de él. No tenía testamento.

Su viuda y sus dos hijos tardaron casi dos años en poder hacer algo con la casa. Durante ese tiempo pagaron a un abogado, cubrieron gastos administrativos del juicio, pagaron avalúos, notificaciones oficiales y costas del proceso legal. Cuando por fin pudieron adjudicar la propiedad ante notario, el gasto total había superado los $350,000 pesos. Y la casa tuvieron que venderla para pagar. Así que esa casa que era el patrimonio que Roberto construyó para su familia, se perdió.

Roberto no planeó eso. Simplemente nunca hizo el testamento.

Lo que cuesta morir con y sin testamento

Cuando una persona muere y deja bienes, la familia tiene que formalizar la transferencia de esos bienes ante un notario. Ese gasto es inevitable, con testamento o sin él. Para una propiedad de $2,000,000 pesos, los gastos notariales de adjudicación se ubican entre $60,000 y $140,000 pesos, dependiendo del estado y la complejidad del caso.

Hasta ahí, con o sin testamento, el costo es el mismo.

Lo que cambia cuando no hay testamento es todo lo que viene antes de llegar al notario.

Sin testamento, la familia necesita iniciar un juicio intestamentario ante un juez familiar. Ese juicio tiene cuatro etapas: determinar quiénes son los herederos, inventariar los bienes, nombrar y supervisar al albacea, y finalmente adjudicar. El proceso dura en promedio entre uno y dos años, y durante ese tiempo los gastos siguen acumulándose.

El rubro más alto es el abogado. Los honorarios en juicios sucesorios se cobran frecuentemente como un porcentaje del valor de la herencia, entre el 10% y el 15%. Para una herencia con una casa de $2,000,000 pesos, eso representa entre $200,000 y $300,000 pesos solo en honorarios legales, más los gastos notariales de adjudicación que de todas formas hay que pagar al final.

Con testamento, la familia va directamente al notario. Sin juicio, sin abogado de sucesión, sin años de espera. El proceso toma semanas o meses, no años.

El testamento no elimina el gasto notarial. Elimina los $200,000 a $300,000 pesos adicionales y los dos años de proceso que vienen encima de él.

Lo que cuesta hacer el testamento hoy

Un testamento público abierto ante notario cuesta entre $2,000 y $5,000 pesos en la mayoría de los estados. En septiembre, durante el Mes del Testamento, los notarios ofrecen descuentos adicionales y el costo puede bajar más.

Eso es todo. Una decisión de $5,000 pesos que puede ahorrarle a la familia entre $200,000 y $300,000 pesos, más dos años de proceso legal en un momento que ya de por sí es difícil.

El testamento como parte del plan

En las ediciones anteriores hablamos de cuánto capital necesitas acumular para el retiro, cómo proteger ese ahorro mientras lo construyes y qué pasa cuando llega el momento de usarlo. El testamento define qué pasa con lo que queda cuando el titular ya no está. Es la última pieza del plan en el tiempo, pero debe ser el primer paso: no porque sea lo más urgente hoy, sino porque es lo que protege todo lo demás desde el primer día.

Un plan de retiro sin testamento deja la última decisión en manos de un proceso legal que la familia tendrá que costear, esperar y navegar en el peor momento posible.

El capital que tomó 30 años construir merece una instrucción clara sobre su destino. El testamento es esa instrucción.

Ruta práctica de esta semana

Una pregunta directa: ¿tienes testamento vigente?

Si la respuesta es no, el siguiente paso es sencillo: busca una notaría, agenda una cita y destina una tarde y $5,000 pesos a cerrar ese pendiente.

¿Tienes testamento vigente? Sí o no en los comentarios.

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